 |
|
|
|
|
Mónica Gutiérrez: Bueno, en pantalla tenemos nuestra dirección en Twitter, ahí está, MONIGPS, la gente estuvo opinando, opina, opina libremente, a favor, en contra, te insultan, te maltratan, todo bien. Les contestás. En contra mía hay un montón de mensajes en el Twitter, los pueden leer tranquilos, no se me cae nada encima de la cabeza. Ahí está la dirección. Lo fantástico de las redes es que abren a todas las voces sin moderación alguna. Ahí no hay moderación, ¿no?, ¿Cómo va con la experiencia de Twitter?, Felipe.
Felipe Solá: No, no hay moderación. No, no hay moderación. A veces hay gente que es capaz de en 140 caracteres decir maravillas y hay otra gente que está como al cuete todo el día.
M.G.: (Risas) Pero, bueno, es un instrumento en cualquier caso maravilloso porque todo decanta, ¿no? cuando se dicen muchas pavadas también en algún momento todo decanta. Al principio es todo pura espuma, pura euforia y en algún momento todo se reubica pero es un instrumento muy interesante. Bueno, a ver, Felipe, ¿Qué impresiones quedaron después de, no digo del debate de recién, sino de lo que se escuchó en Casa de gobierno en relación al tema Papel Prensa, en el contexto del debate que ya venía?, ¿no? Fibertel.
F.S.: Desde el punto de vista de las expectativas y de la vida cotidiana me parece que había una expectativa del día D en que el gobierno iba por todo en materia de prensa, de la prensa digamos más leída y más vista, sobre todo más leída y que metía preso a Magneto e intervenía Papel Prensa. Eso estaba, estaba en todos lados y estoy seguro que lo hizo correr el gobierno y mi opinión es que esto no ocurrió, porque existe una oposición, porque existe el Congreso, porque Diputados está fuerte, Diputados saca leyes, no tanto el Senado pero Diputados las saca y nos preparamos para eso y además empezaron a amenazar a empresarios para que fueran. Son hechos que parecen anecdóticos pero que van pintando cuál es el poder. El poder se mide casi te diría que lo medís metro a metro y minuto a minuto, como el rating. Y empezaron a apretar a empresarios y no fue casi ninguno, sacando a un par de alcahuetes que siempre hay, no fue casi ninguno. Entonces, a mí me parece que un ala moderada…
M.G.: Quiero decir los diputados que se han expresado en los últimos días esperaban hoy la intervención directa de Papel Prensa, que el gobierno interviniera Papel Prensa.
F.S.: Así lo hizo correr el propio gobierno. Nosotros en el Congreso sabemos cuándo se corre, quién corre las bolas.
M.G.: Y, ¿Por qué no ocurrió?
F.S.: Para mí porque vieron que había una reacción fuertísima y tuvieron miedo de su propia capacidad de hacerse daño, al hacer daño hacerse daño ellos mismos, como ocurriera con la 125 hace dos años.
M.G.: Ahora, hoy la presidente anunció que manda un proyecto que va a tener que considerar el parlamento, o sea ustedes, para declarar de interés la distribución y comercialización del papel de diario.
F.S.: En primer lugar, desde el punto de vista del funcionamiento democrático, está muy bien que la presidenta mande el proyecto de ley, que como el resultado final de toda esta larga acusación que hizo hoy sea enviar al procurador para que tome cuenta del tema y vaya a la justicia y enviar un proyecto de ley. Las dos cosas son irreprochables. Ahora, el proyecto de ley que manda la presidenta lo vamos a estudiar cuando llegue. Puedo anticipar que declarar servicio público a la producción de papel me parece difícil por pactos internacionales que ha firmado la Argentina, en defensa, que contienen disposiciones de defensa de la libertad de prensa, en la cual se dice que no se puede desde el Estado condicionar ningún tipo de insumo de la prensa. Eso lo vamos a ver bien en detalles después.
M.G.: O sea que de acuerdo a esta mirada, no podría darse un marco regulatorio de la distribución y comercialización del papel de la prensa, del Papel Prensa.
F.S.: Claro, de acuerdo a esa mirada, no sería servicio público y si no es servicio público, no le puede hacer un marco regulatorio. Esto vamos a discutirlo, nos enteramos de esto hace una hora, lo vamos a discutir bien en el Congreso. No quiero prejuzgar el tema. Me parece bien que la presidenta haya enviado un proyecto de ley, sobre todo un día que se esperaba que hiciera cosas mucho más rudas. Me parece mal que la presidenta, el gobierno, utilice como una caja de donde uno saca los elementos que le conviene la cuestión de los derechos humanos. Hechos ocurridos hace treintaiún años que son todos abyectos, porque bajo una dictadura asesina casi todos los hechos que se producen son abyectos. Es decir, o uno está en franca rebeldía y está en la cárcel o está exiliado o está bajo una amenaza explícita o implícita, ¿no cierto? Si hay una dictadura que utiliza el terrorismo de estado y te secuestra. Entonces, es fácil decir que todos los actos han sido falsos. Casi todos los actos han sido falsos porque estaba amenazados, porque los podían secuestrar. Es muy fácil imaginar ese clima que yo viví, porque tengo sesenta y acusar a Fulano o a Sultano. Después hay que probarlo. Es muy importante el testimonio de Gustavo Carballo, ¿no?, es muy fuerte.
M.G.: Gustavo Carballo no puede señalarse como un hombre de derecha.
F.S.: No.
M.G.: Ni como un hombre que tenga intereses puntuales en los grupos o corporaciones que pudieran estar en juego en esta tensión de poder, ¿no?
F.S.: Para nada, Gustavo Carballo es un hombre muy cercano históricamente a Antonio Cafiero, que fue un hombre de alta confianza de Perón en los años sesenta.
M.G.: Fue funcionario del gobierno de Perón y del gobierno de Cámpora.
F.S.: Fue funcionario, no sé si fue secretario general de la presidencia o algo parecido pero se rectificó con Perón y Perón le tenía un enorme confianza y después fue abogado de Gelbard, en forma posterior al golpe de estado. No sé si ya antes fue.
M.G.: Sí, hay que decir, para el que no ha seguido la historia que Gustavo Carballo ofreció su testimonio en las últimas horas ante los medios de comunicación, diciendo que compartió los días de tensión en el centro clandestino Puesto Vasco, si no me equivoco, ¿no?
F.S.: Sí, fue detenido junto con Graiver y con Lidia Papaleo.
M.G.: Que la vio pasar muchas veces hacia sucesiones de tortura y lo que él dice es que ella se había desprendido de las acciones de Papel Prensa antes de estos hechos y que la detención fue por otra cosa. Pero este relato en relación a Papel Prensa aparece hoy y aparece en este contexto.
F.S.: Sí, después de siete años de gobierno en los cuales cinco años fueron de trabajo muy cercano a los medios, en especial a Clarín. También el testimonio de Alberto Fernández, que fuera jefe de gabinete y que fuera director de Papel Prensa en nombre del gobierno, es muy, muy relevante. Alberto Fernández niega terminantemente que el gobierno pensara de Papel Prensa lo que está diciendo hoy el gobierno. Entonces, acá se están usando los derechos humanos según nos conviene y el enemigo que tengamos en ese momento. Un horror ocurrido en Argentina hace treinta años es usado ahora según el enemigo que yo tengo. La pregunta es: ¿Magneto cuando iba a comer con Kirchner era un cogenocida y no se habían dado cuenta o les conviene ahora decir que es un cogenocida?
M.G.: Yo hacía esta pregunta que es la única que se me ocurre hacer: ¿por qué siete años después?, que puede parecer una pregunta muy chiquita, alguno puede pensar que es intencionada pero la verdad que el común de los cuidadnos tenemos derecho a saber si realmente las cosas son tan tremendas como nos las están contando hoy, ¿Por qué durante siete años hubo una cantidad de funcionarios con acceso legítimo y genuino a esta formación que nos dejaron vivir en este clima tan perverso?
F.S.: Absolutamente.
M.G.: Digo, es una mínima explicación que los funcionarios con responsabilidades nos deben dar y además que si hubo un funcionario que conociendo todo esto lo dejó pasar está también en dificultad ante la justicia, ¿o me equivoco?
F.S.: Absolutamente, por omisión, pero además hay otra explicación que es política y que es la que yo tengo por lo menos. El gobierno cree que el tema central para triunfar en las elecciones es ganarle a Magneto. Lo cree por ahora, después por ahí cambia, porque se propone cosas que después las va a dejar en el camino. Ganarle a Magneto como “jefe de la oposición”. Nosotros vamos a comer con Magneto como va a comer el radicalismo con Magneto y como vamos a comer con Hadad si nos invita, y como vamos a comer con La Nación si nos invita y eso quiere decir que Magneto es el jefe que nos da órdenes, a gente grande, que ha sido presidente, gobernador, etc. Magneto nos da las órdenes respectivas, nos dice lo que tenemos que hacer y nosotros no debemos en el mejor de los casos, si fuéramos nacionales y populares y no restauradores y conservadores, como dice el gobierno que somos, deberíamos decir no, Magneto, disculpanos, no vamos a tu casa porque a ver si nos podés dar una orden. Es decir, él maneja un medio que se comunica con millones de argentinos, un multimedio, como otros argentinos en menor medida no podemos ir porque por ahí se molesta Kirchner. Se me está por caer acá el micrófono. Pero la verdad es que todo eso es para la gilada. Ellos creen que le tienen que ganar a Magneto y que sino no llegan al 40 por ciento y que le tienen que ganar como sea y que tienen que hacerle creer a la gente que todos nosotros somos robots movidos por el señor Magneto. Esta estupidez se cae sola. Se cae sola, hoy se empezó a caer, hoy se empezó a caer, hoy tuvieron miedo de la reacción que podía haber en la gente, en la oposición y en la gente y en los otros medios de comunicación y, entonces, terminaron haciendo algo que me parece que debe alegarnos, es decir, enviaron un proyecto de ley, que es algo nuevo, es otra cosa y fueron a la justicia. Ahora, nos gustaría que si se investiga el origen del grupo Papel Prensa se investigue también el grupo Sporski, nos den información sobre cuánto ganan con sueldos de la nomenclatura los que trabajan en 678, por qué se utiliza el poder del Estado de la manera que se utiliza para que sea un aparato de comunicación paraestatal que denigra y ataca en Twitter, en los blogs, en Facebook, en todos los medios, en la prensa gráfica, en la mañana en la radio, en la televisión. La verdad es que no nos cuenten la mitad de la verdad, que nos la cuenten toda.
M.G.: Bueno, nos quedan por hablar muchas otras cosas, quedan para otra oportunidad. Espero que pueda regresar.
F.S.: Con todo gusto, estaba en deuda y sigo estando.
M.G.: Estaba en deuda, por fin pude ir a lo de MONIGPS puso ahí en Twitter. Pero, bueno, queda mucho por hablar, ya iremos teniendo tiempo.
F.S.: Bueno, me alegro que me leas en Twitter. Gracias.
M.G.: Leo a todo el mundo. Bueno, ha sido un programa muy intenso. Yo hago votos para que de todos estos debates tan ríspidos, tan ásperos, tan atravesados por agresividad, salga algo mejor. En lo que a mí respecta, que es los medios de comunicación. Yo creo que las batallas entre la titularidad de los medios y el gobierno nos ha dejado afuera a los periodistas. Quiero decir, insisto con este concepto, el rol del periodista profesional al interior de los medios, sean como sean los medios que van a venir, no está discutido, no está preservado, no está conversado, que podemos movernos con estándares profesionales, que nos permitan hacer honor a la profesión que hemos elegido. Esto es contar la verdad sin que esté atravesada por intereses y tensiones es un tema que todavía no está debatido en la Argentina. La batalla entre el gobierno y los medios no es la batalla que nos pertenezca a los periodistas. Hasta la próxima.
|
| |
|
| |
|
|
|
| |
 |
|