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Reynaldo Sietecase: Felipe Solá, ¿juega al ajedrez?
Felipe Solá: Muy mal.
RS: ¿Mal?
FS: Sí. Muevo las piezas. Pero ya no lo hago; lo hacía cuando era chico. No me dediqué nunca, tampoco.
RS: Duhalde juega al ajedrez bien — eso es lo que dice él mismo: una vez charlábamos no sé por qué tema, y me dijo “Yo juego muy bien al ajedrez”.
Carlos Polimeni: Duhalde, Scioli y Alberto Rodríguez Saá son los tres mejores; y De La Rúa más o menos también movía las piezas.
RS: ¿Era bueno en algún deporte, Felipe?
FS: Jugaba con ahínco al fútbol; jugaba de arquero. Todavía sigo jugando, pero lo que hacía era estudiar mucho a los arqueros de primera. Yo en mi época lo estudiaba mucho a Amadeo, que le podía enseñar a uno todo jugando.
RS: Un fenómeno. Usted sabe que había un escritor que se llama Albert Camus que era arquero, también, y que tiene esa frase maravillosa que dice que él todo lo que aprendió... bah, que el fútbol le hizo aprender muchas cosas de la vida, porque siendo arquero uno nunca sabe de dónde viene la pelota, uno nunca sabe qué puede pasar — que quizás eso lo ayuda a usted también, ¿no?
FS: Sí. A mí me apasionaba muchísimo jugar al arco; y sabía que Albert Camus había sido arquero de chico. Hay una foto por ahí de él en el equipo. A mí me faltaba altura para las pelotas altas; yo mido 1,75... Ahora: medía 1,86. Me parece que me estoy achicando.
RS: Suele ocurrir.
FS: Pero me gustaba muchísimo y soñaba con voladas, para todos lados. Me acuerdo de todos los arqueros de la adolescencias y posteriores... A veces estaba más obsesionado por saber qué hacía Carrizo en un partido que qué pasaba en el partido. Y he podido hablar ahora con mi ídolo hace... Los últimos años (…) para hablar con él de secretos del arco. Me enseñó muchas cosas que ya no me sirven.
RS: Solá, con Héctor Magnetto, Duhalde, Macri, Reutemann... Me quedó alguno por ahí en el tintero.
CP: De Narváez.
RS: De Narváez... ¿Hablaron de fútbol?
FS: La verdad que no me acuerdo. Siempre se menciona algo de fútbol. He visto que se puso nerviosa la Presidenta por este tema.
RS: Sí, la Presidenta hizo referencia hoy, bastante crítica, en relación... más o menos en la línea en que se manifestaron también Kunkel, Agustín Rossi, en relación a que veían en esta reunión de ustedes con el CEO de Clarín una suerte de subordinación de la política a las corporaciones.
Romina Manguel: Dijo “Me da mucho miedo una clase política que se subordina tanto a las corporaciones”.
FS: A nosotros nos pasó algo parecido, pero cuando vimos la foto de ella con la Barrick Gold en el momento en que teníamos que votar la Ley de Glaciares, que afectaba la minería a cielo abierto; y los de la Barrick Gold están metidos hasta las manos... Nos preocupó muchísimo la subordinación, también. Y nos ha preocupado mucho durante mucho tiempo la forma en que el gobierno se ha tratado de meter en inversiones, en cambios accionarios, en asuntos de Telecom... Y eso ha sido material cotidiano en los diarios, en los comentaristas políticos más fuertes... Y empezó a (…) que tienen mala memoria; o por lo menos intentan crear... Es lo que yo creo: lo que yo veo es que se intenta crear como una especie de cultura del combate que se transforme finalmente en una inquisición en la cual están los buenos y los malos. Entonces, si uno va a comer con Magnetto —cosa que la verdad hago muy poco: lo he hecho dos veces en mi vida—...
RS: Pero, Felipe, ¿y esta vez a cuento de qué?
FS: Es terrible que uno coma y tenga que salir a dar explicaciones de por qué vamos un grupo de personas a hablar con Magnetto, que es uno de los que dirige un enorme grupo comercial y editorial. Si yo voy a comer, como he ido, con el grupo (…) tres horas y todos los directores de sus medios, un grupo exclusivamente armado... es una armada para defender al gobierno...
RM: Solá, perdoneme. Romina Manguel. ¿Cómo está? Yo estuve en uno de esos almuerzos...
FS: Quiero terminar una idea, Romina. Voy a comer con ellos y eso no llama la atención de nadie. Con periodistas como permanentemente y con dueños de diarios también... “Permanentemente”... Cuando se da, digamos — tampoco es mi afición permanente. ¿Resulta que ahora uno tiene que dar explicaciones sobre por qué va a comer con el señor Magnetto? Yo no le voy a pisar el palito a la nueva inquisición — ni pienso dar explicaciones.
RM: Quería decirle a Felipe que hemos estado en esos almuerzos; yo soy directora de uno de esos medios, y realmente no es la posición para nada que se ha tenido de una armada, por lo menos de una armada unificada, con un discurso unívoco para defender al gobierno; y creo que eso también lo sabe. En este caso en particular lo que llamaba la atención o lo que...
FS: (…) estoy convencido de que el grupo nació para defender y para atacar a los que (…) y he recibido un fuertísimo ataque una vez que me llamó a hablar con director de Miradas al Sur, que me dijo “Eso ocurrió cuando yo estaba en Europa” — eso fue toda la respuesta que recibí. Para no ampliar el tema, preparé una respuesta del mismo tamaño y decidí no mandársela a ningún diario de ustedes, porque pensé “¿Y para qué, si con esto...?”.
RS: Dejemos afuera el tema (…) porque yo no tengo nada que ver con (…) Le quiero preguntar puntualmente porque, Felipe, a mí me parece que le puede interesar, si quiere, explicar algo de esa reunión que mantuvo; y a mí me interesa mucho preguntarle. Yo no creo que está mal. Lo comentaba recién en la mesa del programa: no está mal reunirse con un empresario — de hecho, políticos, periodistas se reúnen con empresarios. Por lo que nosotros sabemos, a nivel información que obtenemos, la reunión fue convocada por Magnetto para decirles a ustedes “Muchachos, hay que juntarse, hay que ganarle al gobierno. Basta de tonterías. Macri, tenés que sumarte a esto”. Una cosa es reunirse y otra cosa es reunirse para recibir instrucción. ¿Esta versión es equivocada?
FS: Eso es tan ofensivo que, si usted piensa... vos, Reynaldo, que me conocés hace mucho, pensás que yo recibo instrucciones del señor Magnetto, entonces estás ofendiendo mi inteligencia...
RS: No, les estoy haciendo la pregunta y le estoy dando la oportunidad, Felipe, para decir “Esto no es así”.
FS: Es una pregunta que en sí conlleva ya un ataque.
RS: ¿Por qué un ataque, Felipe?
FS: ¿Francamente voy a recibir instrucciones del señor Magnetto?
RS: Yo le estoy haciendo una pregunta. ¿En carácter de qué fue una reunión? Reunirse no está mal. Al contrario, reunirse me parece que está bien, con cualquier empresario...
FS: Un tipo que maneja diarios, que maneja canales de televisión de cable y abiertos y que maneja otros medios en el interior, tantos otros, quería saber qué pensaba el Peronismo Federal de esto, cómo era, qué pensaba de la economía, qué pensaba del futuro, cómo nos íbamos a armar... Preguntó. Yo no me voy a dejar mandonear ni bajar la línea por nadie que no sea alguien que reconozco como un jefe político.
RS: En definitiva, él quería escucharlos.
FS: Él quería escucharnos: quería saber quiénes eran candidatos —yo le expliqué que yo era candidato—, cómo íbamos a manejar el tema de la interna —“¿Van a ir a internas? ¿No van a ir?”—, nos dijo que se había reunido con Alfonsín (…) La verdad, yo no veo por qué... Al gobierno le molesta porque el gobierno quiere concentrar en Clarín, que es su batalla personal, toda una cuestión; y después, entonces, decir que todos servimos a Clarín. En realidad es al revés: el gobierno está rodeado de alcahuetes por todos lados y hace nuevos alcahuetes, como yo le he mencionado hace poco, en el caso del Congreso. Y esto de que estemos subordinados a las instituciones es una barbaridad. Yo fui a la Sociedad Rural hace dos semanas a un encuentro propuesto por las cuatro entidades del sector agropecuario, que se daba en la Rural, pero estaban las cuatro entidades... no “estaban”: lo hicieron las cuatro entidades, para dar noticia de qué pensaba cada bloque de la cuestión de la política agropecuaria, las retenciones, las facultades delegadas al Congreso Nacional por el Congreso (…) Bueno, allí estábamos todos, estaba Margarita Stolbizer, estaba Carrió, estaba Aguad, estaba Pinedo; había otros diputados más... Y la verdad yo no creo que sea ir a dar explicaciones.
RS: Volvamos a la reunión con Magnetto, solamente para que usted pueda terminar de explicar esto. ¿Y a cuénto de qué estaba Mauricio Macri, Felipe? ¿Él ya se siente parte de ese arco del Peronismo Federal?
FS: No, lo habían invitado. Era la primera vez que todos los que estábamos ahí estabamos en algún lugar con Mauricio Macri también. Uno llega y no sabe a quién invitaron a un lugar.
RS: No le habían dicho a usted que iba Mauricio.
FS: No. Yo pensaba que iban solamente los peronistas, pero también apareció Mauricio Macri... Cosa que no me molesta para nada, absolutamente. Estoy dispuesto a hablar con quien sea y donde sea, siempre que haya buena fe.
RS: La última pregunta mía sobre la reunión, Felipe: ¿esta reunión tenía carácter secreto?
FS: No, absolutamente no. Pero si yo tomo un café con Reynaldo Sietecase en la esquina, más o menos después de un tiempo me doy cuenta de si debo hablar de eso o no debo hablar de eso; y en general trato de no hablar de eso.
RS: A veces incluso se puede pactar, se puede decir “Charlamos en off”.
FS: A veces no se pacta, pero tampoco se sale con bocina a decir porque no era una conferencia de prensa. No se trata de hacer secretos ni se trata de salir a contar las cosas que dijo el otro, porque no es correcto en ninguna reunión, ni en las sociales — y esto tenía (…) reunión social también. Lo demás corre por cuenta de (…) olmeca, que era muy anterior a los aztecas, decía como primera recomendación “Nunca supongas” — no era mala.
RS: Muchos leen la reunión y dan una interpretación. Pero la quiero dejar a Romina, que quiere preguntar.
RM: Tiene que ver con suposiciones, también: yo hacía referencia a la experiencia, a la cintura política que tiene Felipe Solá, sabiendo que hoy un encuentro con Héctor Magnetto no es lo mismo que hace dos años y cuánto podía irritar al gobierno. Quienes asistían sabían que esto que pasó hoy podía pasar, estas repercusiones.
FS: Pero una cosa es irritar al gobierno —lo cual no es nada difícil: es facilísimo; y muchas de las acciones que hago en todos lados irritan al gobierno, y de muchas no me enterare porque el gobierno, como todos hacemos, callará su irritación: nos damos cuenta de que no tenemos derecho a plantearlas—, otra cosa es que haya una especie de escándalo o gente que se rasga las vestiduras y dice “Qué horror. ¿Cómo puede ser esto? Esto hay que aclararlo”. ¿Todo eso no le parece...? La verdad que me parece un bardo inventado por esta nueva inquisición que se quiere imponer, a la que yo personalmente no le tengo ninguna pavura.
RS: A mí el tema central me parece esto; y a mí por lo menos de su parte me alcanza su explicación. No tengo por qué dudar de lo que dice usted; ya hace años que nos conocemos. Pero una cosa es una reunión y otra cosa es una reunión donde un empresario traza estrategias políticas. Eso sí me preocupaba y por eso estaba, desde el día que nos enteramos de la reunión, mal. Estoy llamando a todos. Yo le agradezco mucho que haya salido con nosotros, pero estoy tratando de poder hablar con Duhalde, con Macri, para escucharlos y que puedan explicar las características de este encuentro, que tiene una lectura política innegable — no se puede leer solamente como una reunión social. Incluso si no estuviera Magnetto es una lectura para hacer.
FS: Sí, tiene (…) política porque, además, no es común que nos juntemos todos nosotros.
RS: Eso lo logró Magnetto — eso es innegable.
FS: No es común que nos juntemos todos, pero nos hemos juntado; si Magnetto nos invita, también vamos. Y hasta ahora entre nosotros (…) yo me he juntado muchas veces y este año con la mayoría de ellos. A veces no podía ir Duhalde y ha ido la señora de Duhalde. Pero lo que quiero decir es que estoy de acuerdo que da pasto para la política, estoy de acuerdo en que se hable de eso; lo que no estoy de acuerdo es que la gente presuponga o caiga en la actitud del gobierno, que ve todas las cosas si son pro-Clarín o anti-Clarín y pinta las cosas de esa manera... caiga en la idea de decir “Fueron a recibir instrucciones”.
RS: ¿Lo puede haber usado esto Magnetto, que haya trascendido, lo puede haber usado el empresario, que está en un momento difícil, con una confrontación muy fuerte con el gobierno? ¿Lo puede haber usado como una forma de mostrar respaldo a él?
FS: No, no creo. Magnetto dijo una cosa que yo puedo comentarles porque me parece que explica una parte de la situación: yo venía ese día de haber hablado en un seminario, Precoloquio de Ideas, en Rosario; y uno de los comentarios que me quedó a mí del seminario es que los empresarios pagan asesoramiento político, algunos empresarios grandes, generalmente dado por encuestadores o consultoras de ese tipo; y sin embargo no saben mucho, entender lo que pasa en política, desglosar.... y no tienen ni ganas ni tiempo. Como puede (…) puede ocurrirle a un político respecto de qué pasa en un tiempo o a un periodista respecto de qué pasa en el mundo empresario y viceversa, con el deporte y qué sé yo. Y tuve una sensación de que la cuestión de las internas, que van a ser dentro de un año si la ley no cambia —y no parece que fuera a cambiar esa ley—... van a ser dentro de un año — es muchísimo tiempo (…) son obligatorias, son elecciones para todo el padrón argentino, todos tenemos que ir a votar. Y van a recibir millones de votos en muchos partidos, sobre todo en los partidos viejos y los partidos grandes... Si se legitiman de prepo. No se los legitiman — se les regalan votos que no tendrían si llaman a una interna normal, no obligatoria. Esto modifica mucho la política argentina. Y la impresión general es que los empresarios dicen “Bueno, a ver, rápido: ¿quién es el candidato? Yo tengo que tener este frente cubierto y saber quiénes son los candidatos para saber dónde estoy parado”. Y los tiempos políticos, las ideologías de cada uno, lo que cuesta el armado del político, lo que cuesta el trabajo en el Congreso, son cosas que no parecen interesarles. Magnetto dijo una cosa parecida: dijo “Mi sensación es que los empresarios no tienen ni idea de que falta un año político y de que ese año va a ser un año con poca definición de candidatos, hasta que no se resuelva la interna”.
RS: Felipe, la última pregunta, para que me conteste cortito, y ya le extiendo una invitación para que hablemos del tema retenciones. Sé que tiene una posición a favor de las retenciones segmentadas que me gustaría mucho, si algún día tiene tiempo, viene al estudio, si quiere, o, si no, por teléfono así lo explica. Pero la última pregunta de esta reunión: ¿se arrepiente de haber ido a ese cónclave?
FS: Absolutamente no. ¿Qué me voy a arrepentir? Me arrepiento de las cosas importantes. ¿De estas cosas cómo me voy a arrepentir? No, para nada.
RS: Le reitero la invitación. ¿Es posible que podamos hablar la semana que viene sobre este tema retenciones?
FS: Es una semana que hay sesión, el miércoles, y el martes suele ser un día muy ocupado; pero nos hacemos el espacio.
RM: A comer invitémoslo, Reynaldo.
FS: Después las cosas que se van a decir, Romina...
RS: Porque yo soy de dar instrucciones; no sé Magnetto.
FS: Me baja la línea Romina y me baja una línea diferente Reynaldo, ¿y yo qué hago?
RS: No sabe para dónde arrancar. Le agradezco mucho estos minutos, Solá.
FS: (…) Rosario Central se fue al descenso...
RS: Ya me tenía que agredir. (…) termina la nota agrediéndome. Muchas gracias por atendernos.
FS: Chau. Hasta pronto.
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